Lo bueno de la infoxicación
Ya sabemos que la infoxicación es la parte negativa de este fluir incesante de datos, información y conocimientos en la que estamos inmersos desde que Internet se hizo accesible, desde que las redes virtuales se convirtieron en el lugar más promisorio de un futuro que ya llegó y que estamos tratando de entender. Sergio de e-galeradas, en un hipertexto catártico (Infoxicación. Desesperación), gráfica muy bien esa sensación que media entre el entusiasmo y el hastío que desemboca en cierta parálisis e indiferencia:
“Leo, etiqueto. Respondo, opino. Pregunto. Empiezo a escribir el post. Busco enlaces. ¡Ya han escrito sobre todo lo que yo quería contar! Y tengo la cabeza como un bombo. No soporto más el ‘twiiit’, del Google Talk. Me levanto. Me pongo otro café. Vuelvo al ordenador.”
En mi afición literaria, en mi curiosidad de experiencias de vida y conocimiento (que quién sabe porque intuí encontrar en los libros) me inquieta la extensión de algunas obras que no sé si podré abordar: Ulises de Joyce, La montaña mágica de Mann o esos ladrillos de Tolstoi y Dostoyevski. Qué cantidad de páginas, qué nombres extraños… ¿podré comprenderlos?, me quedo perplejo con su peso con todos esos capítulos… Sin embargo, y a pesar de esto, ese formato, la invitación a esa experiencia, tiene un sabor dulce para mi: que esa monumental obra se materialice es una clara muestra de su valor… ¿Quién iba a invertir tanto tiempo, tanta tecnología, tanto dinero si la empresa no valía la pena?
Aunque las posibilidades mediáticas e interactivas se hayan potenciado, enfrentarse a Internet se parece bastante a la experiencia anterior, sobre todo cuando requerimos comprender algún fenómeno complejo. Los llamados nuevos medios y sus posibilidades me intoxican bastante: la información repetida miles de veces, las copias disfrazadas, los especialistas de perogrullo y el hermetismo adrede porque parece más interesante sumados a la falta de validación de algunas fuentes o contenidos desinflan el entusiasmo.
Pero seamos optimistas, quizá sea un momento de transición o el génesis de nuevos formatos y/o maneras de apropiarse del universo. Sinceramente creo que estos vicios son útiles, porque nos permiten pensar una nueva cognición… ¿como nos vamos a apropiar del conocimiento en este contexto?
¿Disfrutaste esta entrada? Por qué no dejas un comentario abajo y continúas la conversación, o te suscríbes a mi feed y obtienes los artículos como este enviados automáticamente cada día hacia tu lector de feeds.
Trackbacks & Pingbacks
[...] “La información repetida miles de veces, las copias disfrazadas, los especialistas de perogrullo y el hermetismo adrede porque parece más interesante sumados a la falta de validación de algunas fuentes o contenidos desinflan el entusiasmo. Pero seamos optimistas, quizá sea un momento de transición o el génesis de nuevos formatos y/o maneras de apropiarse del universo. Sinceramente creo que estos vicios son útiles, porque nos permiten pensar una nueva cognición… ¿como nos vamos a apropiar del conocimiento en este contexto?“. [post completo] [...]
[...] del mundo infoxicado que se plantean los especialistas, la realidad pasa más por un mejor análisis donde el debate [...]
[...] Algunos dan las claves para hacer frente a la infoxicación. Mientras otros dan su lado positivo. [...]
Comentarios
Deja un comentario
Saltos de línea automáticos, la dirección de email nunca será publicada, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

A mi también me parece buena la definición de infoxicación de Sergio. Se entiende perfectamente a la primera.
La verdad es que a veces uno se siente así.
Un saludo.
Muy buena nota. Es la primera vez que leo el termino y mientras estoy en esta pagina ya habri 5 tabs en el firefox con definicion de Infoxicación.
Creo que es un termino que nos estaba faltando ya que es algo que nos esta sucediendo a menudo a mas de uno.