Confusión: la red y la posmodernidad
Estoy confundido y me gusta. Me gusta por la calidad y la complejidad de la confusión. Confusión constructiva: de esas que si se clarifican abren muchas perspectivas, aportan lucidez o terminan en otra confusión derivada mucho más interesante aunque más difícil de dilucidar.
Todo empezó después de leer el post “Nada ya fue” de Rafael Cippolini. Un texto denso y estimulante, cargado de referencias. Donde plantea una serie de ideas muy interesantes que fundamentan una visión, desde mi punto de vista, posmoderna:
“Que maravillosa sensación saber que nada es para siempre, que lo universal es sólo una idea y que los rastros de toda esa provisoriedad pueden emocionarnos cuando deseamos. Claro, ya no es aquel pasado. Es otra materia. Las coyunturas de entonces quedaron momificadas y el presente linkea las nuevas audiciones y visiones con experiencias y un estado del mundo que entonces ni prefigurábamos.”
Y aquí es donde se presenta la confusión, porque tengo una mirada negativa de la posmodernidad, quizá influenciado por cierta lógica Saerina:
“Para mí la posmodernidad es un movimiento de reacción contra la vanguardia, digo bien “contra la vanguardia”, no después de la vanguardia, al decir pos pareciera que hubiese una fatalidad cronológica, pero es una reacción contra la vanguardia, creo que la vanguardia con sus actitudes excluyentes (a mi modo de ver totalmente justificadas) generó mucho resentimiento (…) entonces se produjo una reacción, al mismo tiempo el posmodernismo está muy ligado al mercado porque es la repetición al infinito de las formas y de los géneros ya perfectamente consolidados que tienden a transformarse en productos industriales.”
Y sin embargo no puedo estar más de acuerdo con la visión coherente y acertada que propone Cippolini, sobre todo, cuando plantéa un panorama tan claro de la red:
“Vivimos en una época de gigantesco redireccionamiento crítico. Como nunca, compartir información es ofrecerle un giro, situarla en otro espacio, exhibirla en un contexto diferente aunque siempre personalizado. La red es eso: un esquema de redireccionamientos ininterrumpidos e instantáneos, de producción de distorsiones customizadas.”
Quizá estoy mezclando peras con manzanas. Quizá son visiones complementarias. Quizás tenga que cambiar mi concepción de la posmodernidad. ¿…?





